
El ácido desoxirribonucleico (ADN) como medio de Identificación. Las huellas dactilares de ADN o huellas genéticas, derivan de los métodos y técnicas desarrolladas en la Biología Molecular y Genética desde la década de los años 50 del siglo XX. Desde entonces la técnica se ha difundido al mundo mientras se realizan estudios cada vez más completos, así como análisis de su viabilidad, bondades y limitaciones en una investigación Criminalística por parte de las principales organizaciones dedicadas a este tipo de trabajo, entre las que destacan el Federal Bureau of Investigación (FBI -1988), que aún en la actualidad realiza estudios tendientes a unificar criterios y técnicas que hagan posible la recolección, estudio, búsqueda y el cruce automatizado de Información en el ámbito de los Estados Unidos de Norteamérica y mundial. Estableciendo bancos de información similares ha los que se tienen con huellas dactilares.

Es posible la aplicación de la Genética con fines forenses, debido a una serie de características y cualidades, que en forma concreta son:
1. El ADN, como portador de la información genética, se transmite de padres a hijos de acuerdo con los postulados mendelianos. Por ello en cualquier núcleo celular de cualquier persona la mitad del ADN procede del padre y la otra mitad de la madre.
2. El ADN tiene una gran estabilidad en el medio ambiente, siendo posible aislarlo e identificarlo de células con días, semanas, meses, e incluso años de antigüedad.
3. Por su presencia en todos los núcleos celulares es posible obtener en el lugar en el que ocurrió un hecho delictivo indicios en los que se hallen presentes células que contengan ADN, sobre todo si medió violencia física.
4. Las largas cadenas de ADN, compuestas por decenas de miles de pares de bases, presentan ciertas zonas en que los pares de bases se repiten de una forma secuencial y determinada, específicas en longitud y localización, para cada persona. Por ello el ADN es como una huella dactilar genética específica para cada persona.

Por último, es necesario apuntar que el dominio de esta técnica de la biología molecular y su aplicación en una investigación Criminalística no significa que se trata del recurso decisivo y mágico que consolide el ejercicio de la justicia; es una herramienta con muy alto grado de confiabilidad casi el 100%, que auxilia y guía una investigación.
Hay que recordar que la justicia se tornará más cercana si se estimula el desarrollo de su ejercicio con apoyo en el progreso científico, relacionado sobre todo con las características del indicio criminal, de una buena aplicación de la metodología de investigación Criminalística y de la correcta valoración e interpretación de estos estudios por parte de los agentes del Ministerio Público y Jueces.
